“Un nuevo aprendizaje es una ruptura del equilibrio momentáneo de los esquemas mentales del aprendiz” (adaptación de una idea de Ángel Pérez).Aprender es una actividad innata a la existencia. No podemos cómo no aprender. Nuestro cerebro está programado para subsistir y, lógicamente, para eludir la muerte y los peligros que la recuerdan. Aprender es el camino para alargar todas las formas de seguir vivos.
Aprendemos
para sobrevivir biológicamente, pero también social, cultural, familiar,
personal y, hasta económicamente.
Y
siempre se repite el mismo guión: cuando entra una nueva verdad, desequilibra la
superficie del mar del saber, la onda revuelve el fondo y, finalmente, las
aguas íntimamente
conmovidas tratan de recomponerse y volver a su equilibrio inicial.
El ser humano es el eterno aprendiz hasta que
alcance el equilibrio definitivo.
Y tu mismo dices que el equilibrio es imposible. ¿Es el movimiento equilibrio o solo hay equilibrio en la quietud?
ResponderEliminarSupongo que el equilibrio viene de la dualidad que hemos creado, en la que vivimos y la que continuamente genera un mundo de pares antagónicos, de extremos en los que poder buscar un punto a medio camino entre la luz y la oscuridad.